martes, 4 de octubre de 2016

Elecciones

Fuente: Giphy
   En la EB de hoy han tenido lugar las votaciones para elegir a los representantes de la clase. Debo decir que estuve a punto de no asistir a clase debido a que me encontraba con destemplanza esta mañana, pero decidí armarme de fuerzas para ir a la universidad... ¡y menos mal que lo hice!

    Como el profesor de grecolatina está de baja, la primera clase que tuvimos esta mañana fue TIC de 11:30 a 13:00. La clase comenzó como de costumbre: los alumnos fuimos llegando y sentándonos mientras la clase empezaba; sin embargo, la visita de un miembro del Consejo de Estudiantes interrumpió la dinámica habitual. Maria Luisa, la profesora, presentó al estudiante, quien nos explicó el procedimiento a seguir a la hora de votar; después llegó el representante, quien aportó un par de cosas a la plática de su compañero.

    En primer lugar se presentaron los candidatos a delegados del grado en Humanidades, y se procedió a la elección mediante voto secreto. Durante ese período de tiempo, los alumnos del doble grado comenzamos a tantear el terreno para ver quién se presentaría a la elección; de camino a la universidad había hablado con Lola Morón del tema y ambas pretendíamos presentarnos, pero no sabíamos de nadie más. Una vez comenzamos a hablar del tema vimos quiénes eran los otros candidatos: Macarena Ramos, Camen Campoy y Carlos Usabiaga.

    Una vez anunciados los resultados de las elecciones de los humanistas, los cinco candidatos hicimos nuestros discursos de candidatura; cada uno de mis compañeros expuso las razones por las que pensaban que serían buenos delegados según sus distintas personalidades. ¿Y yo? Pues, nerviosa como ellos, balbuceé algunas frases sobre mi experiencia como delegada y como coordinadora y secretaria de la Asociación de Rutas de Sevilla. No me gustó mucho mi discurso porque pareció más un alarde que una declaración de mis intenciones como delegada y lo que pretendo aportar a la clase y a la universidad; sin embargo, los discursos tampoco debían eternizarse, así que traté de ser breve.

Cristina haciendo el recuento de votos
    Finalizados los discursos se procedió a la votación, y una vez estuvieron todos los votos en la urna se comenzaron a escribir los resultados en la pizarra. Tras 5 minutos que se hicieron eternos, vimos los resultados finales: ¡Había conseguido la mayoría de votos! ¡Era la nueva delegada de la clase! A decir verdad me puse muy orgullosa al ver el resultado, para qué mentir. Acto seguido el representante de alumnos nos habló a mí y a Macarena, la nueva subdelegada, de una serie de jornadas de formación para delegados que se celebrarían en noviembre en Málaga y a las que pensamos asistir.

    La clase finalizó con el sorteo de los autores para el trabajo final de la EPD; a mi grupo le tocó Plauto, cuyas comedias me encantan, por lo que estoy bastante satisfecha.

Valoración: 10/10 estrellas (sí, he cambiado la escala de pura emoción). Ha sido una clase muy satisfactoria para mí, y estoy convencida de que esta motivación me va a durar todo el año; ¡no voy a pasar por la universidad sin que la universidad pase por mí, sino que voy a contribuir a hacer de la UPO un lugar un poco mejor!



 

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