La profesora envió a los alumnos de la asignatura el siguiente correo:
De este modo, cada uno votó según vio conveniente. Yo voté quedarnos en la clase, puesto que estaba más cerca de nuestro edificio y no perderíamos tiempo haciendo el trayecto hacia esta. Además, había gente que no podía traer sus ordenadores a la universidad, y en la nueva clase no había ninguno. Sin embargo, la mayor parte prefirió cambiarse de clase, quedando los resultados así:
Como podéis suponer, no hubo opción a réplica ante una mayoría tan aplastante. Así, la encuesta se cerró, siendo la decisión definitiva cambiar de clase para la EB de los martes a las 11:30. Por ello, esta mañana los alumnos dimos por supuesto que la clase sería en el edificio 45 y a la hora de dar la clase nos dirigimos allí.
Realmente no estábamos muy seguros de si la clase tendría lugar en aquel aula, pero un grupo comenzó a andar hacia allá y todos les seguimos, suponiendo que tendrían la certeza de que la clase sería allí. Yo había tratado de contactar con la profesora vía WhatsApp y llamándola pero no fui capaz, así que no podía desmentir que fuera en el edificio 45 ni tampoco afirmarlo. De este modo, llegamos a una sala muy moderna con una estética que me encantó... ¡en ese momento me sentí muy contenta de haberme cambiado de clase!
Extrañada al ver que habían pasado 10 minutos desde las 11:30h sin que llegase la profesora, decidí consultar mi móvil, y vi que me había llamado dos veces. Por ello, le devolví la llamada y cuando por fin pude hablar con ella ¡me dijo que estaba esperándonos en el aula de informática! No me lo podía creer. Acordamos que yo buscaría a un bedel para preguntarle si podíamos usar la clase, y de estar ocupada por otro grupo volveríamos al edificio 10.
Así, fui corriendo por todo el edificio en busca de un conserje, pero me perdí porque era la primera vez que iba; además los zapatos me habían hecho una herida y estaba sangrando... fue un momento bastante estresante. Finalmente encontré a una administrativa que me dijo que la clase estaba ocupada, por lo que volví a subir a la clase para darle la noticia a mis compañeros. De este modo, tuvimos que volver al edificio 10 (¡por suerte, a mí, a Cristina y a Belén nos llevó Inma en su coche!).
Una vez estuvimos todos en la clase, Luisa nos explicó que no deberíamos haber ido a la clase nueva sin que ella nos lo hubiera indicado por correo; nos habíamos precipitado mucho, y todo por seguir ciegamente a un grupo. Así, el resto de la clase consistió en una serie de ítems a tener en cuenta para valorar la fiabilidad de la información que llega a nosotros a través de la web o no: autoría, contenido, propósito, objetividad, pertinencia y actualidad. Esto podría relacionarse con el incidente del cambio de clase de la siguiente manera:
Autoría
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Miembro desconocido del grupo de TIC
(en cualquier caso, no se trata de la profesora).
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Contenido
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Afirma que debemos dirigirnos a la
clase del edificio 45 porque es la opción más votada del doodle.
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Objetividad
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Dependiendo de la autoría, la cual desconocemos,
podría tratarse de alguien a quien no le gusta nada el aula de informática y
quiere cambiarse al edificio 45 a toda costa, o simplemente de una persona
totalmente objetiva pero algo despistada.
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Propósito
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¿Llevar a toda la clase al edificio 45
para poder disfrutar de su moderno diseño?
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Pertinencia
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En ese momento la información era muy
necesaria para decidir hacia dónde debíamos dirigirnos.
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Actualidad
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Muy reciente.
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Creo que después de esta clase hemos aprendido una valiosa lección, y es que, como dijo H.L. Weniger:
"Seguir ciegamente no es corrtecto, para seguir a alguien bien debes anteponer tu voluntad"


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